Un condensador eléctrico (también conocido frecuentemente en Hispanoamérica con el anglicismo adaptado a la fonética del español capacitor) es un dispositivo electrónico pasivo, formado por un par de superficies conductoras en situación de influencia total (esto es, que todas las líneas de campo eléctrico que parten de una van a parar a la otra) separados entre sí por un medio dieléctrico o por vacío, capaz de almacenar carga y por tanto energía eléctrica.[1][2][3][4][5] Las placas, sometidas a una diferencia de potencial, adquieren una determinada carga eléctrica, positiva en una de ellas y negativa en la otra, siendo nula la variación de carga total.